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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica"

LECCIÓN 11 



¥ 



Referencias: 

Mateo 9:9-13; 

El Deseado 

de todas las gentes, 

págs. 238-241. 



\21 



Versículo para 
memorizar: 

"Porque yo 

no he venido 

a llamar a los buenos, 

sino a los pecadores 7 ' 

(Mateo 9:13). 



u 



Objetivos: 

Los alumnos: 

Sabrán que Dios 

invita a cada persona 

a ser parte de su familia. 

Sentirán el deseo 

de dar a conocer 

el amor de Dios 

en su comunidad. 

Responderán invitando 

a otros a ser parte 

de la familia de Dios. 



^ > Mensaje: 

""k Dios nos invita a todos 
a unirnos a su familia. 



Jesús hace 
nuevos amibos 

Tema del mes 

Jesús nos muestra cómo amarnos unos a otros. 

Un vistazo a la lección bíblica 

Jesús mira a Mateo sentado en el banco de los tributos 
públicos y le dice: "Sigúeme". Mateo sigue a Jesús. Celebra una 
fiesta e invita a sus amigos, los cuales son recolectores de 
impuestos y personas despreciadas por la sociedad. Los fari- 
seos critican a Jesús por mezclarse con pecadores. Jesús les 
responde recordándoles que las personas sanas no tienen 
necesidad de médico, sino los enfermos. Él no ha venido a 
buscar justos, sino pecadores. 

Esta es una lección acerca de comunidad 

Cuando Jesús vivía en esta tierra, pasaba tiempo con los 
pecadores y las personas despreciadas por la sociedad. Como 
seguidores suyos somos llamados a seguir su ejemplo siendo 
amigables con todos. 

Para el maestro 

"Entre los funcionarios romanos que había en Palestina, los 
más odiados eran los publícanos. El hecho de que las contribu- 
ciones eran impuestas por una potencia extraña era motivo de 
continua irritación para los judíos, pues les recordaba que su 
independencia había desaparecido. Y los cobradores de 
impuestos no eran simplemente instrumentos de la opresión 
romana; cometiendo extorsiones por su propia cuenta, se enri- 
quecían a expensas del pueblo. Un judío que aceptaba ese 
cargo de mano de los romanos, era considerado como traidor 
a la honra de su nación. Se le despreciaba como apóstata, se 
le clasificaba con los más viles de la sociedad. 

A esta clase pertenecía Leví Mateo, quien, después de los 
cuatro discípulos de Genesaret, fue el siguiente en ser llamado 
al servicio de Cristo. Los fariseos habían juzgado a Mateo 
según su empleo, pero Jesús vio en este hombre un corazón 
dispuesto a recibir la verdad. Mateo había escuchado la ense- 
ñanza del Salvador. En la medida en que el convincente 
Espíritu de Dios le revelaba su pecaminosidad, anhelaba pedir 
ayuda a Cristo; pero estaba acostumbrado al carácter exclusivo 
de los rabinos, y no había creído que este maestro se fijara en 
él" (El Deseado de todas las gentes, pág. 238). 

Decoración del aula 

Ver la lección 10. 



90 LECCIÓN ONCE 



COMUNIDAD 



Sección 

Bienvenida 



a 



Motivación 




Oración y 
1 alabanza* 



o 



Lección bíblica 



Aplicando 
la lección 



^Compartiendo 
la lección 



Desarrollo del programa 



Minutos 



Actividades 



Materiales necesarios 



Permanente Recibir a los alumnos a Ninguno 
la entrada. Escuchar sus 
problemas o motivos de 
gozo 



hasta 10 A. Encuentra compañero Ninguno 

B. Me gustas porque... Música 

C. Trata de entrar Ninguno 



hasta 10 



Compañerismo 


Ninguno 


Cantos 


Himnario infantil 


Misiones 


Folleto Misión para niños 


Ofrenda 


Recipiente de la ofrenda 


Oración 


Mapa del mundo o lámina del globo 




terráqueo 



hasta 20 Experimentando Vestimenta de tiempos 

la historia bíblicos 

Versículo para memorizar Ninguno 

Estudio de la Biblia Biblias 



hasta 15 Todo incluido 



Ropa vieja 



hasta 15 Todos están invitados 



Invitaciones (ver pág. 96), 
lápices 



En cualquier momento del programa se puede orar o alabar a Dios con un canto. 



LECCIÓN ONCE 91 



ENSENANDO LA LECCIÓN 



Se necesita: 



música 



Bienvenida 

Dé la bienvenida a sus alumnos en la puerta del aula. Pregúnteles cómo les ha ido 
en la semana. Qué cosas les alegran o preocupan. Pida a sus alumnos que repitan el 
versículo para memorizar de la semana pasada y anímelos a contar alguna experien- 
cia en cuanto al estudio de la lección de la semana pasada. Comiencen con la 
actividad de motivación que usted haya elegido. 



o 



Motivación 

Elija la actividad o actividades más apropiadas para su situación. 

A. Encuentra compañero 

Forme parejas de alumnos y pídales que se coloquen en dos filas. Un alumno 
debe quedarse sin pareja. Diga a sus alumnos: Coloqúense frente a su pareja y 
tómense de las manos para formar un arco o túnel. [Nombre del alumno sin 
pareja] va a pasar a través del túnel, elegirá una pareja, la tomará de la mano 
y se colocarán ambos al final de la fila. El alumno que se quedó sin pareja 
debe pasar ahora a través del túnel y encontrar una nueva pareja. Continúe 
de la misma manera hasta que todos hayan tenido su turno. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Por qué eligieron a esa persona? ¿Qué significa 
ser amigo? ¿Cómo eligen a sus amigos? ¿Qué les gusta hacer con sus amigos? 
¿Quién es el mejor amigo de todos? ¿Por qué? Dios invita a todos a ser más 
que amigos. Nos invita a todos a ser parte de su familia. Y de eso es de lo que 
trata nuestro mensaje de hoy: 

DIOS NOS INVITA A TODOS A UNIRNOS A SU FAMILIA. 
Repítanlo junto conmigo 



o 



B. Me gustas porque... 

Pida a sus alumnos que formen un círculo y caminen por el aula al compás de 
la música. Elija a un alumno para que se pare en el centro. Cuando pare la música, 
el alumno parado en el centro elige a alguien y dice algo bueno o bello acerca de 
esa persona. Ese alumno se para ahora en el centro. No puede estar en el centro 
ningún niño más de una vez. Dé a cada alumno la oportunidad de pararse en el 
centro. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Por qué piensan que hicimos esta actividad? ¿Por 
qué queremos decir cosas buenas de los demás? ¿Cuándo podemos hacerlo? 
¿Cómo nos sentimos cuando alguien dice cosas buenas de nosotros? (Bien, feli- 
ces.) ¿Cómo nos sentimos cuando alguien dice cosas malas o desagradables 
acerca de nosotros? (Tristes, mal, etc.) ¿Quiénes dicen generalmente cosas bue- 
nas acerca de ti? (Familia, amigos, maestros, etc.) ¿Cómo eliges tus amigos? 

Algunas veces los familiares o amigos nos dicen cosas que nos lastiman o 
nos excluyen de su grupo. Dios no desea excluir a nadie. Invita a todos a ser 
parte de su familia. Y ése es nuestro mensaje de hoy: 



t> 



DIOS NOS INVITA A TODOS A UNIRNOS A SU FAMILIA. 
Repítanlo junto conmigo 



C. Trata de entrar 

Pida a sus alumnos que se formen en grupos de seis. Diga entonces: Cinco de 
ustedes en cada grupo formen un círculo cerrado. Su tarea es asegurarse de 



92 LECCIÓN ONCE 



que la sexta persona no pueda entrar a su círculo. La sexta persona tratará de entrar en el 
grupo. Intercambie los alumnos a fin de que a veces sean parte del grupo y a veces no. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿A quién le gustó estar en el grupo? ¿A quién le gustó estar afuera 
del grupo tratando de entrar? ¿Cómo se sienten al estar fuera? (Nada bien, no apreciados, 
hechos a un lado, etc.) ¿Qué sintieron al no dejar entrar a alguien al círculo? (Algunos dirán que 
fue divertido, otros dirán que se sintieron mal o culpables.) ¿Cuántos de ustedes se han quedado 
afuera, excluidos de una actividad o grupo al que realmente querían pertenecer? ¿Dejamos 
algunas veces excluidas a las personas por causa de nuestras acciones? ¿Cómo? Dios no desea 
excluir a ninguno. Nos invita a todos a ser parte de su familia. Y eso es lo que dice nuestro 
mensaje de hoy: 

f — "V DIOS NOS INVITA A TODOS A UNIRNOS A SU FAMILIA. 
^ — \/ Repítanlo junto conmigo 




i 



<t 





Oración y alabaniA M 



Compañerismo 

Comparta los problemas o pesares y los motivos de gozo de los alumnos, según lo han 
expresado al entrar (y si es apropiado). Haga que sus alumnos den a conocer sus experiencias 
con respecto al estudio de la lección de la semana pasada y repase el versículo para memori- 
zar de esa lección. Celebre los cumpleaños, acontecimientos especiales o logros de sus alum- 
nos. Dele una cálida bienvenida a todos los visitantes. 

Cantos sugei entes 

"Cuánto me ama a mí" (Melodías de Victoria, n° 38). Coro solamente. 

"Jesús les ama a todos" (Cantos infantiles I, n° 71). 

"Nuestra iglesia es una familia" (Alabanzas infantiles, n° 102). 

"Alabadle todos los niñitos" (Cantos infantiles II, n° 54). 

"Pescadores yo os haré" (Melodías de Victoria, n° 175). 

"Más de Jesús" (Himnario adventista, n° 406). 

Misiones 

Cuente una historia del folleto Misión para niños. Enfatice el concepto de comunidad 
en esa historia. 

Ofrenda 

Diga a sus alumnos: Somos afortunados de tener amigos y familiares. Muchas 
personas se sienten solas y no tienen a nadie con quién platicar. Cuando damos 
nuestras ofrendas, ayudamos a enviar misioneros con la invitación de Dios a unirse 
a su familia. 



Se necesita: 

• mapa o lámi- 
na del mundo 



Oración 

Corte con anticipación el mapa o lámina de manera que cada 
alumno tenga por lo menos dos piezas. Diga a sus alumnos: Tengo 
conmigo un rompecabezas y me pregunto si alguien puede ayu- 
darme. Deje que sus alumnos armen el rompecabezas. Pídales que 
encuentren los diferentes países. ¿Piensas que hay tal vez algunos 
países en los que Dios no esté interesado? (No, Dios invita a todos 
a ser parte de su familia.) Tome una pieza del rompecabezas. Cuando durante la ora- 
ción diga "oramos por personas en..." cada uno de ustedes debe nombrar los países 
que se encuentran en su pieza de rompecabezas. 



LECCIÓN ONCE 93 



a 



Lección bíblica 



Se necesita: 

• vestimenta de 
tiempos bíbli- 
cos 



Experimentando la historia 

Personajes: Mateo, Jesús, fariseos. El 
resto de los alumnos puede ser parte de la 
multitud con Jesús, o invitados a la fiesta. 

Pida a un adulto que se vista como 
Mateo y cuente la historia. Los otros perso- 
najes participan según progresa la historia. 
Pida a un ayudante adulto que inicie los 
ademanes si es necesario. 
Cuando diga: Sus alumnos: 

recolector de Indicarán con el dedo 

impuestos pulgar hacia abajo 

romano(s) moverán negativamen- 

te la cabeza 
Jesús Indicarán con el dedo 

pulgar hacia arriba 



Lea o cuente la historia 

Me llamo Mateo. Soy uno de los discí- 
pulos de Jesús. Tengo muchos amigos. Son 
amigos que parecieran ser como mi propia 
familia. Pero no siempre fue así. Déjenme 
que les cuente lo que pasó. 

Cuando los romanos conquistaron 
Judea, demandaron de todos los judíos el 
pago de impuestos. A nadie le gusta entre- 
gar dinero, especialmente cuando es para 
un ejército de ocupación. La mayoría de las 
personas estaban muy enojadas y trataban 
de pensar en formas de evadir el pago de 
esos impuestos. Soy judío, pero trabajaba 
como recolector de impuestos para los 
romanos. Mi trabajo era asegurarme de 
que la gente pagara sus impuestos. No 
estoy tratando de defenderme a mí mismo. 
Por eso se me pagaba. Era un trabajo y una 
oportunidad para ganar dinero. 

Cuando comencé a trabajar como 
recolector de impuestos, todos mis ami- 
gos dejaron de dirigirme la palabra. Mi 
familia no quería tener nada que ver con- 
migo. Los romanos tampoco me querían 
mucho. Era solamente su siervo y no les 
gustaba hablar con los siervos. Lo único 
que querían era su dinero. De hecho, las 
únicas personas que hablaban conmigo 
eran los otros recolectores de impuestos. 



La gente decía que los recolectores de 
impuestos éramos mentirosos, tramposos 
y ladrones. Pero hay buenos y malos reco- 
lectores de impuestos. Los romanos no 

nos pagaban por recolectar los impuestos. 
Simplemente asumían que les cobraríamos 
a las personas un poco más. Ese dinero 
extra nos lo podíamos dejar como salario. 
Debo admitir que algunos recolectores de 
impuestos eran avaros y entrampaban a 
muchas personas. 

Por algún tiempo estuve oyendo 
acerca de un hombre llamado Jesús. Aun 
cuando la gente no me hablara a mí, 
hablaban entre ellos mientras esperaban 
para pagar sus impuestos. Yo escuchaba 
y generalmente sabía lo que estaba 
pasando en la ciudad. 

Jesús parecía ser asombroso. Sanaba a 
personas que jamás habían podido cami- 
nar o ver. Yo las vi corriendo y saltando de 
puro gusto. La gente decía que también 
perdonaba pecados. Yo sabía que estaba 
defraudando a la gente. Y sabía también 
que eso era malo. Me preguntaba si Jesús 
podría perdonar mis pecados. 

Entonces, cierto día, ocurrió algo mara- 
villoso. Pasó así: 

Le dije al guardia romano que estaba 
junto a mí: -Parece que hay un alboroto en 
la calle. Me pregunto qué estará pasando. 

[Mateo murmura para sí mismo.] 
-Ciertamente la gente no se estará rebelan- 
do contra los romanos. Eso solamente cau- 
sará mayores problemas y habrá más sol- 
dados en las calles. Créanme, sé cómo tra- 
bajan los romanos. [Jesús y la multitud vie- 
nen y se paran frente a Mateo.] 

[Mateo levanta la vista.] -i Jesús! 

[Habla Jesús] -¡Mateo! ¡Ven! ¡Sigúeme! 

Cuando Jesús me dijo eso, simplemen- 
te me levanté, dejé todo y lo seguí. Una vez 
que decidí segur a Jesús, celebré una gran 
fiesta en mi casa para todos mis amigos. 
Quería que ellos también conocieran a 
Jesús. [Todos se sientan en torno a una mesa.] 

Los escribas y fariseos vinieron a ver lo 
que estaba pasando. Podría decirse que no 



94 LECCIÓN ONCE 



podían venir, pero vinieron de todos 
modos. Cuando vieron que Jesús era mi 
invitado y que estaba comiendo con los 
otros recolectores de impuestos, se que- 
daron asombrados. 

[Fariseo:] -¡Jesús! ¿por qué estás 
comiendo con los recolectores de impues- 
tos y los pecadores? 

[Jesús] -La gente sana no necesita de 
un médico, sino los enfermos. Yo no he 
venido a ayudar a los justos a arrepentirse, 
sino a guiar a los pecadores al arrepenti- 
miento. 

Todos parecían disfrutar de la forma 
como Jesús le contestaba a los fariseos. 
Pero más que todo, sus respuestas nos die- 
ron esperanza. Jesús le da la bienvenida a 
todos en su familia, especialmente a los 
pecadores. Y desea que tú también seas 
parte de su familia. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Cuál era el 
trabajo de Mateo? ¿Lo quería la gente? 
¿Por qué? ¿Qué pasaría si nadie quisiera 
ser amigo de ustedes? ¿Cómo se senti- 
rían? (Tristes, solitarios, hechos a un lado) 
¿Qué hubieran hecho cuando Jesús dijo: 
"Ven, sigúeme"? (Seguirlo, pensar qué hacer 
con el dinero, esperar hasta encontrar a 
alguien que se hiciera cargo, etc.) ¿Porqué 
celebró Mateo una fiesta? (Para que sus 
amigos pudieran conocer a Jesús.) ¿Qué le 
preguntaron los fariseos a Jesús? (¿Por 
qué comes con los pecadores?) ¿Qué nos 
dice esta historia acerca de Jesús? (Que 
les da la bienvenida a todos. Desea que 
todos sean parte de su familia.) ¿Desean 
ustedes también ser parte de la familia 
de Jesús? 

Vamos a decir juntos nuestro mensa- 
je de hoy: 



t> 



DIOS NOS INVITA A TODOS 
A UNIRNOS A SU FAMILIA. 



Versículo para memorizar 

Repita el versículo para memorizar 
varias veces hasta que sus alumnos lo pue- 
dan decir de memoria. Acompañe las pala- 
bras con los siguientes ademanes. 



Pues yo no 


Mover la cabeza negati- 




vamente. 


he 


Señalar hacia sí mismo. 


venido 


Llamar con la mano. 


a llamar 


Hacer bocina con las 




manos. 


a los buenos 


Levantar los dedos pul- 




gares. 


sino a los 


Señalar hacia abajo con 


pecadores 


los dedos pulgares. 


(Mateo 9:13) 


Juntar las palmas de las 




manos y luego abrirlas. 



Estudio de la Biblia 

Diga a sus alumnos: Mateo dejó todo 
por seguir a Jesús y para ser uno de sus 
discípulos y amigos. Vamos a descubrir 
algunas de las cosas que dice la Biblia 
acerca de ser parte de la familia de Dios. 
Lean y comenten juntos los textos siguien- 
tes o forme tres grupos de alumnos y pida 
a cada grupo que lea un texto y lo comen- 
te con la clase. Los adultos pueden ayudar 
si es necesario. 

Lucas 6:37, 38 

Mateo 25:31-34 

Mateo 28:16-20 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Quiénes 
están incluidos en la familia de Dios? 

(Todos: pobres, ricos, enfermos, sanos, jóve- 
nes, viejos, etc.) ¿Cómo espera Dios que 
nos comportemos con las personas que 
todavía no son parte de su familia? 

(Desea que los tratemos como si lo fueran 
y que los invitemos a unirse a su familia.) 
¿Cómo debemos responder si no nos tra- 
tan bien? (Tratar de ser positivos y servi- 
ciales.) 

Vamos a leer juntos Mateo 28: 20. 
¿Qué nos promete Dios? (Que no importa 
lo que pase, él estará con nosotros. Vamos 
a leer nuevamente en voz alta la última 
parte de Mateo 28:20. Vamos a decir jun- 
tos nuestro mensaje de hoy: 

f — N. DIOS NOS INVITA A TODOS 
^ — y A UNIRNOS A SU FAMILIA. 



Se necesitan: 

• Biblias 



LECCIÓN ONCE 95 



Se necesita: 

• ropa vieja 



© 



Aplicando la lección 



Todos incluidos 

Diga a sus alumnos: Hay muchas 
razones por las cuales excluimos a 
veces a las personas. Necesito algu- 
nos voluntarios para que me ayuden. 

Llame la atención de sus alumnos 
hacia la ropa vieja. Pida a un alumno 
voluntario que se la ponga o la mues- 
tre. Pida a otros voluntarios que drama- 
ticen las siguientes situaciones (o elija 
actividades que sean apropiadas para 
su situación). Comente cada situación 
antes de pasar a la siguiente. Después 
de cada dramatización, diga a sus 
alumnos: ¿Qué podemos hacer para 
incluir a esta persona? (Acepte toda 
respuesta.) 

Alguien que viste ropa vieja 

Alguien que tartamudea 



Alguien que cojea 

Tres personas, una más joven que 
las otras. Las de más edad excluyen a 
la más joven. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Cómo se 
sienten al quedarse a un lado? 
(Desagradable, solo, etc.) ¿Qué pode- 
mos hacer cuando vemos a alguien 
que han dejado fuera? Resuma las 
ideas de las que se ha hablado. ¿Quién 
se alegra cuando hacemos eso? (Dios, 
Jesús.) ¿Por qué? (Él quiere que todos 
sean parte de su familia.) Vamos a 
decir juntos el mensaje de hoy: 

f — \ DIOS NOS INVITA A TODOS 
^ — y^ A UNIRNOS A SU FAMILIA. 



Para la lección 11. 'Compartiendo la lección". 




QUEDAS INVITADO A UNA CELEBRACIÓN ESPECIAL 
PLANIFICADA POR LOS ALUMNOS PRIMARIOS DE 
LA ESCUELA SABÁTICA DE LA IGLESIA ADVENTISTA, 
EL SÁBADO A LAS . 

(FECHA) (HORA) 

FIRMA: 

DIRECCIÓN DE LA IGLESIA: . 



TELEFONO DE LA IGLESIA: 





96 LECCIÓN ONCE 



& 



Compartiendo la lección 



Todos están invitados 

Planifique con anticipación un pro- 
grama de decimotercer sábado, u otro 
acontecimiento especial al que pueda 
traer invitados. Si su iglesia ha planifi- 
cado algunas reuniones, sus alumnos 
pueden ayudar a distribuir invitaciones. 
Diga a sus alumnos: Dios desea que 
cada uno sea parte de su familia. 
Vamos a hacer planes para invitar a 
venir a las personas y para que sean 
parte de la familia de Dios. Dé a sus 
alumnos las invitaciones y ayúdelos a 
decidir a quién van a invitar. Tomen 
decisiones acerca del programa y 
hablen de lo que se necesita para pre- 
pararse. Asigne las tareas necesarias. 

Como alternativa, pida a sus alum- 
nos que inviten a un amigo a la clase 
regular de Escuela Sabática. 



Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos y dé tiem- 
po para que respondan. ¿A quién le 
van a dar su invitación? ¿Qué le van 
a decir? ¿Qué necesitan para estar 
listos para esa celebración? ¿Desean 
realmente invitar a otros a ser parte 
de la familia de Dios? Vamos a decir 
juntos nuestro mensaje de hoy: 

DIOS NOS INVITA A TODOS 
f — K A UNIRNOS A SU FAMILIA. 

Antes de terminar esta 
actividad, ore por cada alumno y por la 
persona que eligieron invitar para asis- 
tir a la celebración que han planificado. 
Anime a sus alumnos a invitar a fami- 
liares, amigos y a otros que no asisten 
a la iglesia. 



Se necesitan: 

• invitaciones 
(ver pág. 96) 

• lápices 



Clausura 

ABRAZGRUPO (Abrazo de grupo) 
Pida a sus alumnos que se tomen de 
las manos y formen un círculo. Diga 
entonces: Dios desea que todos noso- 
tros nos sintamos parte de su fami- 
lia. Cuando cuente hasta tres, vamos 
a rodear con nuestros brazos a los 
compañeros que tenemos al lado. 
Conceda tiempo. Avancen ahora 
hasta que se haga muy pequeño el 
círculo y dense un abrazo de grupo. 

Pida a sus alumnos que se queden 
parados donde están y oren para que 
recuerden siempre que son parte de la 
familia de Dios y que deben darle la 
bienvenida también a otros dentro de 
esa familia. 



LECCIÓN ONCE 97